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Duración: 5min:03seg

En la infancia se comienzan a establecer las creencias que acompañan a las personas durante su existencia; comienzas las limitaciones que influyen en tu salud. No es tan fácil cambiarlas, pero se puede.

Recordar u olvidar

¿Me acompañas?

Las personas, alcanzamos el éxito en nuestras vidas al enfocarnos en el hoy, cuando entendemos que el hoy es el tiempo que realmente tenemos. Ósea que hoy es demasiado tarde para ayer y tampoco podemos hacer que nada del hoy detenga el mañana.

Mi colectivo y yo te invitamos a meditar al respecto, mientras escuchas algo de la buena música enciclopedica.

Escuchar.


Nuestros éxitos y fracasos vividos, cuando son analizados en retrospectiva, muchas veces parecen mayores de lo que fueron en realidad tanto en bien como en mal, incluso algunas personas viven sin superar, jamás, sus éxitos pasados.

Una técnica que bien puede ayudarnos a bajar tanto, las nubes del éxito como el fracaso, de nuestra mente es la de tener cerca un vistoso cartel que diga...

Ayer termino anoche

Te aseguro que no te arrepentirás...

Vive tu experiencia, alimenta tu salud, descubre el poder secreto de la meditación en este artículo. Prepara tus condiciones, elige el mejor lugar y propicia la sintonía adecuada, desarrolla tu creatividad mediante un visualización viva. Un secreto para ti es una propuesta que ciberconsulta.com emite cada domingo, el secreto de hoy El tema de hoy cuestiona la manera de vivir los recuerdos.

Desde hoy; en el día a día, no cuenta que meta lograste y cuantos premios recibiste; eso tiene poco impacto en lo que haces en el momento que vives, tampoco importa hasta que punto fracasaste en el pasado, eso terminó y hoy, es un nuevo día.

Nuca pierdas la perspectiva de acuerdo al presente, recuerdalo siempre.

Olvidamos muchas cosas. Nombres, calles, lugares, hechos, datos.

Pero... ¿Hay, ciertamente, olvidos que se agradecen?

A nadie le gusta recordar como nos fallo aquel amigo, qué nos hizo un compañero de trabajo o como sufrimos ante un fracaso.

Pero otros olvidos nos dañan en lo más profundo del alma. Porque no es sano olvidar que no hemos pedido perdón a quien hemos ofendido, o que no hemos dado gracias a quien nos tendió la mano en el momento en el que más lo necesitamos.

EI mundo nos ha llenado da prisas, de reaccionas ante lo inmediato. Los mensajes del teléfono móvil y lo qua transmitimos y recibimos en las redes sociales (Facebook, Twitter y compañía) nos encadenan al presente, y nos hacen dejar de lado recuerdos importantes, decisivos.



Frente a tantas prisas, y ante el desgasta continuo de una memoria frágil, hay que aprender a recordar lo que vale la pana. Porque vale la pana recordar qua tenemos unos familiares, cercanos o lejanos, a los que debemos mucho y que esperan un poco de cariño.

Porque vale la pena recordar que son muchos los corazones buenos que dejaron su tiempo e incluso su salud para enseñarnos, para curarnos, para tendernos una mano cuando mas lo necesitábamos. Porque vale la pena recordar que el mundo no viene de la nada, sino que surge desde un Amor inmenso, desde un Dios que recuerda, eternamente, a cada uno de sus hijos.

Hay cosas que vale la pena recordar. Mas allá de lo inmediato, una memoria abierta y un corazón sensible harán posible recuerdos valiosos, desde los que cada uno podrá dar gracias o pedir perdón.

Con una buena memoria, también el presente se hará más llevadero y el futuro será afrontado con humildad, alegría y esperanza, porque sabremos vivir cada día recordando lo que hemos recibido en el camino.

Te esperamos todos los domingos para juntos transitar por el camino que conduce a la buena salud al amor y a la paz interior, con nuevos códigos secretos que como rayo de luz borrarán miles de sombras.